miércoles, 8 de febrero de 2017

Vivió su Purificación y ahora se prepara en Divina Voluntad


Thalia al centro con sus amigas, rumbo a la JMJ.
“Podemos vivir de manera indiferente, pero para poder vivir plenamente para mí no hay otra cosa más que con Jesús y en la Divina Voluntad, así podemos ganar esa batalla espiritual y a la misma vez vivir en plenitud.”:Thalia Rangel
Por Claudia Ortiz
El mundo tiene puestos sus ojos en los jóvenes; según el pensamiento popular, las nuevas generaciones son nuestra esperanza. Esperamos mucho de los jóvenes, que transformen el mundo –aunque habría qué llegar a un consenso de cuál es el mundo que queremos-, que con sus avispados conocimientos tecnológicos innoven en todas las áreas y realicen interesantes y nuevos descubrimientos que alivien enfermedades mortales y que nos faciliten aún más las cosas.
Pero cuando se dice tener esperanza en los jóvenes es importante tener presente un área más trascendente: Su salvación y la de su generación y siguientes. Si los jóvenes navegaran por la vida con este objetivo, sus frutos serían realmente para beneficio de todos y entonces sí viviríamos una nueva era en donde reinara el amor, la verdad y la honestidad.
Recientemente conocí a Thalia, estábamos en un retiro, lo cual es ya de por sí poco usual entre los jóvenes, pero ella además está interesada y estudiando la Divina Voluntad, y desde ese momento la admiré porque también –olvidé mencionar- estaba donando su tiempo en un retiro de jueves a domingo como servidora.
Thalia, a pesar de su corta edad, tiene una impresionante historia en la que Dios la ha conducido con claridad y con paciencia hacia “Sus cosas” y no siempre con su mano suave; y ella, de llegar a pensar en algún momento que ciertas cosas eran “mochas”, se ha convertido en una servidora fiel que vive cada día la lucha por hacer la Voluntad de Dios.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Aceptó ser instrumento del Señor, a través de su donación y de su música


Willie motiva con su música, el encuentro de los fieles con Cristo Resucitado.

Por Claudia Ortiz

Dormir en el suelo, mal comer, olvidarse de sí mismo, de sus necesidades y preferencias, no bañarse en ocasiones y ayudar a otros, son cosas que podrían no sonar atractivas, sin embargo se trata de experiencias que han transformado a muchas personas, entre ellas jóvenes que le dicen sí a las misiones a pesar de los sacrificios que implican y que viven durante una semana completa.
Es el caso de Willie, hijo de Blanca y Guillermo y hermano mayor de Diana Karen  y César Alejandro. Cursaba la preparatoria cuando recibió la invitación a ir de misiones, y esta experiencia no sólo cambió su vida, sino la de toda su familia e incluso fue el impulso de una vocación sacerdotal en su hogar.

lunes, 17 de octubre de 2016

La Palabra de Dios lo convirtió y ahora la proclama con pasión

El maestro Pepe González proclamando la Palabra en Tierra Santa.
Por Claudia Ortiz

Es increíble cómo el artesano puede moldear y restaurar su obra hasta dejarla hermosa para el ojo humano, lo hace con paciencia, con delicadeza y hasta con ternura para aquellas finas piezas. Y así fue como Nuestro Artesano moldeó el espíritu del conocido maestro de Sagradas Escrituras, José –mejor conocido como Pepe- González, que antes de los 16 años era un joven que todo lo quería arreglar a golpes y por eso se ganó el título de “Rocky”; pero en un retiro, de “un solo golpe”, con infinita paciencia, ternura y amor, Jesús lo tocó y transformó a través de Su Palabra.
Desde ese momento el joven José se dedicó al estudio de la Biblia y sin planearlo, incluso empezó a transmitirla. El llamado fue tan grande y tan profundo que decidió enfocarse en La Palabra por completo. Ahora no sólo su vida está consagrada a la evangelización a través de las Sagradas Escrituras, sino también su matrimonio y su familia que han recibido la protección de Dios y de la Santísima Virgen, justamente por la entrega y aceptación de La Palabra que han tenido todos los miembros de la familia.
El Señor ha seguido obrando en su perfeccionamiento espiritual para que pueda cumplir con su misión de transmitir a otros los mensajes que Jesús nos ha dejado en Las Sagradas Escrituras, lo hace como un fiel testigo de su amor, con una gran paz y, gracias a su espiritualidad, con la sabiduría que sólo puede provenir del Espíritu Santo.
El maestro Pepe González ha concedido a Cómo se Hace un Santo los detalles de su historia, que al final demuestran cómo llevar una vida Cristocéntrica y en la voluntad de Dios que concede la paz, el amor y la protección de los ataques del mundo.  Algunos de sus proyectos los realiza junto con su hermano Francisco, ambos buscan saciar esa sed de Dios que existe en una comunidad que se ha alejado cada vez más del Señor.

lunes, 29 de agosto de 2016

Detrás de cámaras, el testimonio de un director con Valores


Con la sencillez que lo caracteriza, busca transmitir con fineza lo más puro: El amor y la familia.


Por Claudia Ortiz
El mundo del cine da señales de estar corrompido, infiltrado, las producciones en cartelera distan mucho de formar en virtudes, pareciera que los directores y productores “están cortados con la misma tijera” solo les interesa la taquilla a cualquier precio. Pero resulta reconfortante conocer a Antonio Peláez, un director de cine con valores trascendentes que distingue entre los criterios de Dios y los del mundo y que a pesar de quedarse sin trabajo o de realizar alguno menos favorable económicamente, tiene la convicción de seguir el criterio de Dios.
Antonio y su esposa Laura Díaz son un testimonio de vida por la congruencia entre lo que hacen y lo que creen, por su calidez en el trato, sencillez, amabilidad y respeto.

domingo, 14 de agosto de 2016

La misericordia de Dios la sanó de sus tres abortos

La gran bendición: Abrazar a bebés que se han salvado del aborto.

Por Claudia Ortiz

Después de haber vivido tres abortos, haber trabajado en Planned Parenthood y haber asistido a otras mujeres para que abortaran, ahora Patricia Sandoval es una conferencista Provida y promotora también de la castidad que ha tocado muchos corazones al compartir su testimonio -del que estaba totalmente avergonzada y se había prometido no revelar a nadie nunca- ha sido instrumento para que muchos bebés tengan la oportunidad de vivir.
Ella conserva con mucho cariño varias fotografías cargando a esos bebés que lograron vivir, después de que sus mamás estaban decididas a abortarlos, pero que escucharon a tiempo el mensaje de Patricia y cambiaron de opinión, y han vuelto a buscarla con sus hijos en brazos. Estos son los momentos más hermosos que a manera de recompensa vive Patricia después de las experiencias dolorosas que todavía le avergüenza compartir pero que sabe que es necesario hacerlo “para que otras personas no caigan en este engaño”.